AULAS DE INFANTIL CONFINADAS: ¿PROBLEMA U OPORTUNIDAD?

Autora: BERTA PIERA

Docente Escola FEDAC

Twitter: @BertaPiera

Texto de Odoo y bloque de imagen

Quién hubiera dicho hace un año que en enero de 2021 deberíamos normalizar "la escuela a distancia" en la Educación Infantil. Ante un hecho tan sorprendente como este y que nos hubiera parecido imposible en la etapa 3-6 años: qué decisiones hemos tomado como escuela para hacerlo posible? ¿Cómo nos hemos preparado? ¿Qué herramientas hemos incorporado? ¿Cómo lo han recibido los niños y sus familias? ¿Qué valoración hacemos como maestros?

Está claro que la escuela a distancia no es lo que tenemos para el ideal en la Educación Infantil. En estas edades damos prioridad a los vínculos emocionales que se van estableciendo con las diferentes personas que forman parte de su día a día, así como también a la constancia de unos hábitos y rutinas que les permiten ir estructurando el paso del tiempo e irse desarrollando integralmente. Y eso, lo conseguimos presencialmente en la escuela. Sin embargo, también es cierto que, como centro educativo, alguna alternativa teníamos que ofrecer durante las cuarentenas; tanto para el alumnado como para las familias. Por esta razón, tuvimos que encontrar la manera de seguir con la escuela aunque fuera a distancia.

Odoo CMS - una imagen grande
Odoo CMS - una imagen grande

Para poder llevarlo a cabo, hemos tenido que planificar y tener unos básicos organizados para estar a punto en caso de confinamiento. Todos sabemos que, cuando hay un caso, no hay tiempo para pensar, lo importante es actuar rápido. A nivel educativo, pues, hemos dividido las actividades en asincrónicas, que se pueden hacer de manera autónoma con acompañamiento de algún familiar, y sincrónicas, que se hacen con los maestros a tiempo real para videollamada.

Por un lado, con respecto a las asincrónicas, hay en cada aula unos dossieres impresos para cada curso, con 4 o 5 materiales diversos (lectoescritura, lenguaje matemático, arte, ...) para que puedan hacer en casa . Además, durante el confinamiento de marzo iniciamos Google Sites privados por curso. Compartidos exclusivamente con las familias, eran nuestros canales de comunicación donde colgábamos los materiales y recursos de cada semana (juegos online, fichas interactivas, vídeos explicativos de las actividades de los dossieres en papel, propuestas de actividades, etc). Este año, los hemos mantenido, pero con un uso un poco diferente, nos sirven como Diarios de Clase, es decir, explicamos lo que hacemos en el aula, colgamos materiales que hemos utilizado (presentaciones, canciones, vídeos, ...) y fotos del proceso. Y, en caso de confinamiento, incorporamos material complementario para quien lo quiera usar.

Por otro lado, a nivel sincrónico, hemos establecido un horario de Meets diarios tanto con el / la tutor / a (mañanas) como con los / las especialistas (tardes). Las videollamadas las hemos estructurado en grupos de 7-8 alumnos y de duración de no más de 25 minutos. Las temáticas y actividades de estas son diversas dependiendo del momento del curso e intentan abarcar las diferentes áreas que trabajamos en la escuela.

Odoo CMS - una imagen grande

Nos engañamos si decimos que ya estábamos preparados para todo esto. Ha hecho falta formación para los maestros, para las familias y un acercamiento también por el alumnado a las herramientas digitales y recursos que hemos decidido utilizar. No podemos olvidar la existencia de la brecha digital (la división que se establece en la población en cuanto a su acceso y dominio de la tecnología) y encontrar la manera para que todos tengan acceso a Internet y a un dispositivo, además de un dominio mínimo de las herramientas para poderlas utilizar. En la escuela dotamos de Chromebooks de sustitución que podemos dejar a las familias en caso de necesidad y, en cuanto a la formación, hemos creado una plataforma entre todas las escuelas para ofrecer pequeñas píldoras de formación para nuestras familias, los alumnos y los maestros.

Relacionado con esto, podríamos entrar en el debate de "pantallas si / pantallas no" en la etapa 3-6 años, pero esto sería sujeto de otro artículo. De momento, diremos que como todo, hay que encontrar el equilibrio. Por un lado, no nos ha quedado otra opción que seguir el aprendizaje a distancia, y exponerlos a los dispositivos y a las pantallas. Por otro, también se trata de ver la potencialidad y, desde la escuela, educar en el uso responsable de la tecnología. Potenciar las posibilidades y oportunidades que nos ofrece y tratarla como una herramienta más que nos aporta información y una ventana de nuevos recursos y oportunidades.

Este es el caso de nuestro centro y de cómo nos hemos organizado en nuestra etapa, pero hay que ser conscientes de que cada escuela es un mundo y, esto, se debe tener en cuenta a la hora de prever y planificar. Cada uno, frente a los recursos, el entorno y el público que tenga, deberá adaptarse y buscar la mejor manera de hacer frente a sus necesidades.

Así pues, ¿por qué hemos decidido mantener el contacto telemático con la escuela en la Educación Infantil? Básicamente para mantener este vínculo estrecho con los referentes de la escuela y que los niños no se desvinculen totalmente y de alguna manera puedan seguir con sus hábitos y rutinas. No se trata tanto de ofrecer unos contenidos y un currículum, cómo hacer un acompañamiento a nuestros alumnos y sus familias durante estos días complicados.

Por último, hacer especial mención a que, aunque defendemos la escuela a distancia en tiempo de cuarentena, remarcamos que la escuela telemática nunca podrá sustituir la educación presencial y menos en la Educación Infantil. Una etapa donde se aprende de la experiencia, el hacer, el contacto con los compañeros y adultos de manera directa. Donde a partir de las relaciones y sus experiencias se va construyendo y desarrollando en todos los ámbitos de la persona.

Y vosotros, ¿qué pensáis?